Historias del territorio

Marina Pérez
una mujer luchadora e inspiradora

Desde hace un poco más de 3 años, Marina Isabel Pérez trabaja como operaria de la planta de procesamiento en la organización minera de pequeña escala Minas y Cuevas, ubicada en el municipio de Macuelizo, en el departamento de Santa Bárbara, Honduras. Allí, esta mujer de 25 años se encarga de velar por el buen funcionamiento de las máquinas que permiten procesar el material para la extracción de oro.  

“Este proyecto ha sido muy bueno desde el principio, porque ha habido mucha gente que ha luchado y hemos aguantado muchas cosas para salir adelante, pero aquí vamos”, cuenta desde su experiencia.

Aún estando oscuro el cielo, Marina se despierta a las tres de la mañana, deja la comida preparada para sus dos hijas y sale para su lugar de trabajo, en donde realiza turnos de 12 horas, de 6 de la mañana a 6 de la tarde. Su motivación, cada día, son sus hijas.

“Mi anhelo más grande en la vida son mis hijas, verles un buen futuro a ellas para que ellas no sufran lo que yo viví”.

Marina es una mujer fuerte e inspiradora. Verla trabajar en la planta de procesamiento demuestra la pasión por su trabajo y lo que representa para ella: una forma de sacar adelante a su esposo e hijas.

Hoy, es una conocedora del funcionamiento de las máquinas que existen en la planta, puesto que su deber es operarlas diariamente.

Su trabajo como mujer en la minería

Marina llegó a la minería buscando oportunidades económicas. Al principio, se dedicaba a la extracción de rocas de manera artesanal, antes de que existiera formalmente Minas y Cuevas. Pero hoy es diferente, cuenta Marina, puesto que ahora hay reglas, protocolos y el trabajo en la organización minera se realiza de manera más organizada.

“Mi sueño como mujer minera es seguir adelante, que este proyecto sea grande para poder trabajar y seguir creciendo.»

Marina se siente orgullosa de pertenecer a una organización que, además de abrirle las puertas, la ha hecho sentir valiente y empoderada. Afirma que lo que más le gusta de su trabajo es estar rodeada de naturaleza y de trabajar con hombres que le han dado su lugar y la respetan.

“Trabajar en medio de hombres es diferente, pero gracias a Dios nunca ha habido faltas de respeto hacia nosotras las mujeres”, cuenta Marina.

Como ella, son muchas las personas de las comunidades cercanas a la organización que buscan en la minería una oportunidad de empleo y mejores condiciones de vida para sus familias. De esta manera, Minas y Cuevas representa un beneficio para más de 300 familias.

Desde su experiencia, Marina invita a otros mineros y mineras a no rendirse y luchar por sus proyectos. Ella va tras uno muy importante: el bienestar de su familia.

Un mensaje para el mercado del oro: apoyar a la MAPE

“Mi mensaje para el mercado del oro es que vean nuestro material, que es muy bueno y de calidad”. Como dice Marina, aunque en la minería a veces hay tiempos malos y tiempos buenos, siempre se sale adelante; y con el apoyo de organizaciones aliadas y del mercado del oro, mucho más. 

La historia de Marina es de inspiración, perseverancia y tenacidad; una mujer minera decidida a salir adelante y a darle un mejor futuro a sus hijas gracias a la minería de pequeña escala. 

Minas y Cuevas hace parte del proyecto Honduras, tierra con brillos de oro. A través del Programa de Minas Sostenibles, la Alianza por la Minería Responsable y las organizaciones con las cuales trabaja acompañan a Minas y Cuevas en su camino de mejora continua, para el beneficio y bienestar de mineros y mineras como Marina y el de sus familias.  

Conoce más sobre el proyecto aquí.

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